Mientras que Ariel cambia su voz por piernas, Ponyo transforma el mundo entero para adaptarse a SU amor. En “Ponyo y el secreto de la sirenita” (castellano), la película nos enseña que:
En la edición en DVD para España de Ponyo, se incluyó un extra titulado "El diario secreto de Sosuke". En él, Sosuke escribe con dibujos que un día su padre (un capitán de barco) le contó la leyenda de una sirena pelirroja que perdió su voz. Este material jamás salió en Japón ni en USA. Es exclusivo del mercado en castellano. Y ahí está la clave: el secreto de la sirenita castellano no es un mito de internet, sino un contenido físico que pocos recuerdan.
La elección del término castellano (y no español neutro o latino) es vital. En España, la infancia de los 90 y 2000 creció con dos referentes: el doblaje de La Sirenita (con las voces de María Caneda como Ariel y Jordi Doncos como Sebastián) y el de Ponyo una década después. Los mismos actores de doblaje fueron contratados para pequeños papeles secundarios en Ponyo, creando un universo sonoro compartido.
Por ejemplo:
Así, quien escucha Ponyo en castellano siente una resonancia inconsciente con La Sirenita de 1989. Ese es el "secreto": una estrategia de mercadotecnia y doblaje para vincular emocionalmente a dos generaciones de niños hispanohablantes.
Ponyo on the Cliff by the Sea (2008) knows that secret and deliberately destroys it. Ponyo, a goldfish-like creature with a human face, does not trade her voice for legs—she explodes into becoming human through pure, chaotic will. When she drinks Sosuke’s blood and tastes human food (specifically, ham), she transforms not through a pact but through desire and affection. The secret that the Castilian mermaid guards (that love requires sacrifice) is turned inside out by Miyazaki: love requires courage, but not self-annihilation.